Por Bernardo López
El edificio Sor Juana Inés de la Cruz ha albergado a más de cincuenta generaciones de egresados en el área de Lingüística y Literatura Hispánica de la BUAP; sin embargo, muy pocos han sabido cómo recibió su nombre. Su director actual, el Dr. Alejandro Palma Castro, revela de fuentes directas, que fue la Doctora en Antropología Elizabeth Martínez Buenabad, ex-estudiante de la carrera en Letras, la persona que lo tituló así, además de la circunstancias que conllevaron a que pudiera efectuarse dicho hecho.
A cincuenta años de la inauguración del Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica (COLLHI), su director da detalles de cómo una estudiante fue quien nombró al edificio Sor Juana Inés de la Cruz, poco tiempo después de estar éste en funcionamiento. Cuenta que ,en una plática con sus colegas profesores de la maestría en literatura mexicana, alguien se preguntó cuáles habrían sido los criterios de selección de nombres para los edificios de la facultad, entre ellos los del COLLHI: la cuestión radicaba en porqué elegir uno y otro no, “Por supuesto que muchos pensamos en la importancia de la poeta en las letras novohispanas”, dice el director. No obstante, la Doctora Elizabeth Martínez Buenabad, quien durante todo el coloquio había guardado silencio ensimismada, intervino: ella misma estuvo ahí, no hubo criterio de selección alguno por parte de los directivos, sino el azar, mediante un concurso que ella misma había ganado.
A cincuenta años de la inauguración del Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica (COLLHI), su director da detalles de cómo una estudiante fue quien nombró al edificio Sor Juana Inés de la Cruz, poco tiempo después de estar éste en funcionamiento. Cuenta que ,en una plática con sus colegas profesores de la maestría en literatura mexicana, alguien se preguntó cuáles habrían sido los criterios de selección de nombres para los edificios de la facultad, entre ellos los del COLLHI: la cuestión radicaba en porqué elegir uno y otro no, “Por supuesto que muchos pensamos en la importancia de la poeta en las letras novohispanas”, dice el director. No obstante, la Doctora Elizabeth Martínez Buenabad, quien durante todo el coloquio había guardado silencio ensimismada, intervino: ella misma estuvo ahí, no hubo criterio de selección alguno por parte de los directivos, sino el azar, mediante un concurso que ella misma había ganado.
El director en turno, acompañado de los secretarios
académicos y administrativos, había pasado a los salones de clases, que en ese
entonces eran pocos, exhortando a los estudiantes a que propusieran un
nombre para sus instalaciones; obviamente, relacionado con la carrera.
Luego de que en una improvisada tómbola se juntaran todos los papelitos,
se procedió a sacar uno de ellos. La ganadora, a parte de la
satisfacción, recibió ni más ni menos que un ejemplar del Quijote de la
Mancha, en cuidada edición, dedicado por parte de los directivos.
Actualmente el edificio en cuestión está siendo reparado
al igual que los otros tres edificios que conforman la FFyL de la BUAP.
Por otra parte la Doctora Elizabeth, además de impartir clases y realizar
varios proyectos de investigación en las áreas de lingüística y literatura,
conserva con cariño su libro de Miguel Cervantes, quien al igual que Sor Juana,
perteneció a la época catalogada como los Siglos de Oro de la Lengua Española.

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